Depresión posparto: qué muestran realmente las cifras del cribado
Por Equipo editorial de LybadoraLectura de 3 min
Los datos de los CDC de 31 estados de EE. UU. en 2018 encontraron que el 13,2 % de las mujeres declaraban síntomas depresivos posparto, con un rango del 9,7 % al 23,5 % según el estado. Los mismos datos revelaron lagunas en el propio cribado: alrededor de 1 de cada 5 mujeres dijo que ningún profesional le preguntó por la depresión en las visitas prenatales, y alrededor de 1 de cada 8 que ninguno lo hizo en una visita posparto. La American Academy of Pediatrics recomienda cribar a las madres en las revisiones del bebé de 1, 2, 4 y 6 meses, y no solo en sus propias consultas.
Explicación
La depresión posparto es lo bastante frecuente como para que un sistema nacional de vigilancia la siga por estados, y lo bastante marcada en sus lagunas de cribado como para que los mismos datos muestren exactamente dónde se rompe el proceso: no solo lo comunes que son los síntomas, sino con qué frecuencia la pregunta no llega a hacerse.
Evidencia de apoyo
El Pregnancy Risk Assessment Monitoring System (PRAMS) de los CDC encuestó a 32.659 personas en 31 lugares en 2018:
| Medida | Valor |
|---|---|
| Síntomas depresivos posparto declarados | 13,2 % (rango 9,7 %-23,5 % por estado) |
| Ningún profesional preguntó por depresión en visitas prenatales | ~1 de cada 5 (20,9 %) |
| Ningún profesional preguntó por depresión en visitas posparto | ~1 de cada 8 (12,6 %) |
CDC MMWR, 2020: Postpartum Depressive Symptoms and Provider Discussions
Por separado, la política de la AAP recomienda un calendario de cribado concreto vinculado a las citas del bebé y no a las de la madre:
| Recomendación | Detalle |
|---|---|
| Momento del cribado | En las revisiones del bebé de 1, 2, 4 y 6 meses |
| Herramienta | Una herramienta de cribado validada (por ejemplo, la escala de Edimburgo) |
AAP: Brief Maternal Depression Screening at Well-Child Visits
Qué significan las cifras
El rango entre estados en los datos de los CDC, del 9,7 % al 23,5 %, es lo bastante amplio como para que sea poco probable que se explique por diferencias reales de frecuencia de la depresión posparto entre estados. Refleja de forma más plausible diferencias en la práctica del cribado, en el registro y en el acceso a la atención, lo que encaja con que las cifras de lagunas aparezcan justo al lado de la prevalencia en el mismo informe.
La recomendación de la AAP destaca por dónde sitúa la responsabilidad: en las citas del bebé, no solo en la revisión posparto de la madre. Una madre que acude a todas sus propias citas puede quedar fuera si esos son los únicos puntos de cribado, y lo contrario también es cierto, que es toda la lógica de cribar también en las consultas pediátricas.
Qué pueden observar los padres
Esto no es un patrón que seguir como se sigue el sueño o la alimentación: es una laguna de cribado que se cierra acudiendo a las visitas previstas y esperando que se haga la pregunta. Si no se hace en una revisión del bebé, eso ya es información útil sobre la que un cuidador puede actuar directamente, planteándolo en lugar de esperar a que surja.
Qué puede explicar un patrón
No aplica del modo en que aplica a los datos registrados de un bebé: aquí se trata del acceso al cribado y de su constancia, no de interpretar un cambio a lo largo del tiempo en una persona.
Qué pueden hacer los padres
Espere que le pregunten por su estado de ánimo y su bienestar en las visitas de su bebé de 1, 2, 4 y 6 meses, y no solo en su propia cita posparto, y si no se lo preguntan, plantéelo usted en lugar de suponer que no era pertinente. Si otra persona del hogar nota un cambio sostenido en el ánimo, el sueño o la capacidad de funcionar de alguien que acaba de ser madre o padre, esa observación merece nombrarse directamente y pronto, dado lo grandes que son realmente las lagunas de cribado en estos datos.
Consideraciones de seguridad
Este artículo describe datos de cribado poblacional, no una herramienta diagnóstica. La depresión posparto es una enfermedad real y tratable. Si experimenta tristeza persistente, ansiedad, dificultad para vincularse, o cualquier pensamiento de hacerse daño o de hacérselo a su bebé, contacte pronto con un profesional sanitario: esos síntomas no son algo que vigilar y esperar a que pase, y existe tratamiento eficaz. En España puede llamar al 112 en una emergencia y a la línea 024 de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas.